The Transfiguration
Reina-Valera 1909
Mat 17:1–8
- 1 Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:
- 2 Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.
- 3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
- 4 Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.
- 5 Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.
- 6 Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.
- 7 Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.
- 8 Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.
Mrk 9:2–8
- 2 Y seis días después tomó Jesús á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó aparte solos á un monte alto; y fué transfigurado delante de ellos.
- 3 Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.
- 4 Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.
- 5 Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y para Elías otro;
- 6 Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.
- 7 Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid.
- 8 Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.
Luk 9:28–36
- 28 Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte á orar.
- 29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.
- 30 Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;
- 31 Que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalem.
- 32 Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.
- 33 Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías; no sabiendo lo que se decía.
- 34 Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor, entrando ellos en la nube.
- 35 Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á él oid.
- 36 Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.