Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo.
Скопируйте этот HTML на свой сайт — свободное использование, без ключей, без слежки. Добавьте ?theme=light или ?theme=dark к адресу, чтобы подошло к вашей странице.