Y aconteció que como vinimos al mesón y abrimos nuestros costales, he aquí el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y hémoslo vuelto en nuestras manos.
Скопируйте этот HTML на свой сайт — свободное использование, без ключей, без слежки. Добавьте ?theme=light или ?theme=dark к адресу, чтобы подошло к вашей странице.