Y tú, hijo del hombre, señálate dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia: de una misma tierra salgan ambos: y echa mano á la suerte: en el principio del camino de la ciudad lo harás.
Kopiere dieses HTML auf deine Website — frei nutzbar, ohne Schlüssel, ohne Tracking. Hänge ?theme=light oder ?theme=dark an die Adresse an, passend zu deiner Seite.