The Empty Tomb
Reina-Valera 1909
Mat 28:1–8
- 1 Y LA víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro.
- 2 Y he aquí, fué hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella.
- 3 Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.
- 4 Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos.
- 5 Y respondiendo el ángel, dijo á las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis á Jesús, que fué crucificado.
- 6 No está aquí; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor.
- 7 E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he aquí va delante de vosotros á Galilea; allí le veréis; he aquí, os lo he dicho.
- 8 Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo á dar las nuevas á sus discípulos. Y mientras iban á dar las nuevas á sus discípulos,
Mrk 16:1–8
- 1 Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.
- 2 Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.
- 3 Y decían entre sí: ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?
- 4 Y como miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande.
- 5 Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.
- 6 Mas él les dice: No os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron.
- 7 Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo.
- 8 Y ellas se fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni decían nada á nadie, porque tenían miedo.
Luk 24:1–12
- 1 Y EL primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas.
- 2 Y hallaron la piedra revuelta del sepulcro.
- 3 Y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
- 4 Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto, he aquí se pararon junto á ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;
- 5 Y como tuviesen ellas temor, y bajasen el rostro á tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
- 6 No está aquí, mas ha resucitado: acordaos de lo que os habló, cuando aun estaba en Galilea,
- 7 Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.
- 8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras,
- 9 Y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas á los once, y á todos los demás.
- 10 Y eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, las que dijeron estas cosas á los apóstoles.
- 11 Mas á ellos les parecían como locura las palabras de ellas, y no las creyeron.
- 12 Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro: y como miró dentro, vió solos los lienzos echados; y se fué maravillándose de lo que había sucedido.
Jhn 20:1–10
- 1 Y EL primer día de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún obscuro, al sepulcro; y vió la piedra quitada del sepulcro.
- 2 Entonces corrió, y vino á Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto.
- 3 Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro.
- 4 Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y llegó primero al sepulcro.
- 5 Y bajándose á mirar, vió los lienzos echados; mas no entró.
- 6 Llegó luego Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vió los lienzos echados,
- 7 Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino envuelto en un lugar aparte.
- 8 Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro, y vió, y creyó.
- 9 Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.
- 10 Y volvieron los discípulos á los suyos.