The Crucifixion
Reina-Valera 1909
Mat 27:32–44
- 32 Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz.
- 33 Y como llegaron al lugar que se llama Gólgotha, que es dicho, El lugar de la calavera,
- 34 Le dieron á beber vinagre mezclado con hiel; y gustando, no quiso beberlo.
- 35 Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
- 36 Y sentados le guardaban allí.
- 37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS EL REY DE LOS JUDIOS.
- 38 Entonces crucificaron con él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda.
- 39 Y los que pasaban, le decían injurias, meneando sus cabezas,
- 40 Y diciendo: Tú, el que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate á ti mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.
- 41 De esta manera también los príncipes de los sacerdotes, escarneciendo con los escribas y los Fariseos y los ancianos, decían:
- 42 A otros salvó, á sí mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
- 43 Confió en Dios: líbrele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.
- 44 Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con él.
Mrk 15:21–32
- 21 Y cargaron á uno que pasaba, Simón Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase su cruz.
- 22 Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir: Lugar de la Calavera.
- 23 Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó.
- 24 Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno.
- 25 Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.
- 26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDIOS.
- 27 Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda.
- 28 Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fué contado.
- 29 Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas,
- 30 Sálvate á ti mismo, y desciende de la cruz.
- 31 Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á sí mismo no se puede salvar.
- 32 El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.
Luk 23:26–43
- 26 Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
- 27 Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban.
- 28 Mas Jesús, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloréis á mí, mas llorad por vosotras mismas, y por vuestros hijos.
- 29 Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no engendraron, y los pechos que no criaron.
- 30 Entonces comenzarán á decir á los montes: Caed sobre nosotros: y á los collados: Cubridnos.
- 31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará?
- 32 Y llevaban también con él otros dos, malhechores, á ser muertos.
- 33 Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y á los malhechores, uno á la derecha, y otro á la izquierda.
- 34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.
- 35 Y el pueblo estaba mirando; y se burlaban de él los príncipes con ellos, diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si éste es el Mesías, el escogido de Dios.
- 36 Escarnecían de él también los soldados, llegándose y presentándole vinagre,
- 37 Y diciendo: Si tú eres el Rey de los Judíos, sálvate á ti mismo.
- 38 Y había también sobre él un título escrito con letras griegas, y latinas, y hebraicas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS.
- 39 Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros.
- 40 Y respondiendo el otro, reprendióle, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, estando en la misma condenación?
- 41 Y nosotros, á la verdad, justamente padecemos; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas éste ningún mal hizo.
- 42 Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino.
- 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Jhn 19:16–27
- 16 Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y tomaron á Jesús, y le llevaron.
- 17 Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en hebreo, Gólgotha;
- 18 Donde le crucificaron, y con él otros dos, uno á cada lado, y Jesús en medio.
- 19 Y escribió también Pilato un título, que puso encima de la cruz. Y el escrito era: JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDIOS.
- 20 Y muchos de los Judíos leyeron este título: porque el lugar donde estaba crucificado Jesús era cerca de la ciudad: y estaba escrito en hebreo, en griego, y en latín.
- 21 Y decían á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas, Rey de los Judíos: sino, que él dijo: Rey soy de los Judíos.
- 22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.
- 23 Y como los soldados hubieron crucificado á Jesús, tomaron sus vestidos, é hicieron cuatro partes (para cada soldado una parte); y la túnica; mas la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba.
- 24 Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron para sí mis vestidos, y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados hicieron esto.
- 25 Y estaban junto á la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.
- 26 Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
- 27 Después dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió consigo.