Desde Dan se oyó el bufido de sus caballos: del sonido de los relinchos de sus fuertes tembló toda la tierra; y vinieron y devoraron la tierra y su abundancia, ciudad y moradores de ella.
Copie este HTML para o seu site — uso livre, sem chaves, sem rastreamento. Acrescente ?theme=light ou ?theme=dark ao endereço para combinar com a sua página.